Hablar de Gichin Funakoshi es hablar del "padre del Karate". Sobre él recae directamente casi toda la propaganda y expansión mayoritaria de este Arte.

Funakoshi nace en Shuri, Okinawa en el año 1868. Comienza su entrenamiento en Tode (Okinawa Te) en 1879 bajo la dirección de Yasutsune o y Yasutzune Itosu. Al mismo tiempo que progresa en el Arte del (Okinawa Te) y éste le ayuda a ser un poco más fuerte físicamente, conti-lua con sus estudios Universitarios donde obtiene excelentes calificaciones que en 1888 le permiten aprobar su examen para Profesor de Escuela. La verdad es que Funakoshi tuvo suerte en su niñez pues era hijo de un Shizo-ku, nobles de Okinawa, por lo que su educación fue bastante extensa, estudió los clásicos como Confucio, aprendió caligrafía, etc...
Maestro Gichin Funakoshi 1868 – 1957

Un año más tarde consigue un empleo como Profesor en una Escuela de Shuri. Su sueldo como Profesor de Escuela no era demasiado bueno pero tenía otra cosa por aquel tiempo. En 1902 da su primera demostración c Shintaro Ozawa, un Comisionado de Escuelas para la Prefectura de Kagoshima. Debido a su trabajo como Profesor tiene la oportunidad de introducir un programa de Karate dentro de la Educación Física de los chicos jóvenes de la Escuela.
En 1906 realiza la primera demostración organizada en público de Kara­te en Okinawa. Se necesitó una persona competente para realizarla y la elección de Funakoshi no fue nada difícil. Seis años más tarde introduce el karate a los altos miembros de la Marina Imperial. En 1914 inicia una gira, de dos años con un grupo de Maestros de Okinawa con quienes realiza más de cien demostraciones públicas de técnicas de Karate. En 1917 es llama­do para asistir a una gala en el Botoku-den en Tokyo, fue allí la primera vez que el karate se vio públicamente en Japón, pues el Maestro Funakos -hi fue solicitado para dar una demostración. Algún tiempo después,empezaría a dar la primera instrucción de Karate en el Japón para el Club de Tabata. De esta manera empieza a organizar un poco su trabajo fundando laOkinawa Shobu Kai, que era básicamente una asociación para el desarrollo y promoción del espíritu de las Artes Marciales. Funakoshi fue llamado en el año 1921 para la realización de una exhibición de Karate ante el príncipe Crown en el Gran Salón del Castillo de Shuri. Esta elección fue tomada, no muy positivamente por otros Maestros de la época, que no vieron con buenos ojos la elección de Funakoshi como persona correcta para dar aquella exhibición. Aun hoy día todavía viven algunos de aquellos maestros, aunque con una edad bastante avanzada. Posteriormente a este evento, Funakoshi fue llamado constantemente para dar demostraciones, en lugares tales como El Ministerio de Educación, la Casa Imperial de Sainei Han, etc.
Algún tiempo después llegó a establecer el primer Dojo de Karate del Japón en Meisei Juku en Suidobata, Tokyo. Más o menos por aquel tiempo decide escribir un libro que llamaría "Ryukyu Kempo Karate" que sería publicado por una editorial de Bukyo Sha. Debido a las constantes ofertas que tenía para empezar a enseñar decidió tomar una de ellas. Así pues comenzó sus clases en la Escuela de Kendo del Maestro Hiromichi Nakayama en Kyobashi. En 1924 establece la primera escuela de Karate en la Universidad de Keio. Un poco más tarde llega a publicar otro libro "Rentan Goshin Karate jitsu". Esto fue en el año 1926 pero del 1928 al 1935 el Maestro Funakoshi estableció una serie de escuelas de Karate en las Universidades que hicieron que el Karate fuera una de las Artes más practicadas por los jóvenes de aquella época. Algunos de los nombres de aquellos jóvenes, hoy no tanto, son por ejemplo Oshima, Nakayama, Egami, Nishiyama, etc... que de seguro sonarán a muchos. No fue hasta 1936 que el Maestro Funakoshi decidió abrir su primer dojo propio, para todas aquellas personas que desearan practicar el Arte del Karate Do. El nombre de su Dojo fue el de "SHOTO KAN", que traducido literalmente significa el Dojo o Escuela de Shoto, siendo "shoto" el seudónimo con el que el Maestro Funakoshi firmaba sus poemas y escritos. De forma que sería incorrecto llamar Shoto Kan a su estilo, pues la auténtica denominación que él dio fue la de Shoto Kai. Fue en ese mismo año 1936 cuando decide escribir su tercer libro al que llama "Karate Do Kyohan", cambiando los ideogramas de Kara de "Chino" a "vacía". Dejando al Karate como "El Camino Espiritual (DO) de la mano (te) vacía (Kara)". De esta manera con la sílaba "DO" el Maestro Funakoshi daba a este sistema un cariz filosófico y espiritual y no sólo un medio de comba­te, que era lo que realmente fue en Okinawa.
En 1945 el hijo de Funakoshi Giko muere de tuberculosis, por lo que sin su ayuda (pues él era quien le ayudaba como Karateka), decide volver a Koishikawa con su hijo mayor. Fue en poco tiempo que el Maestro Fu­nakoshi tuvo dos grandes contratiempos. Pues casi al mismo tiempo de la muerte de su hijo Giko, quien era un excelente karateka y en quien su padre había depositado todas sus esperanzas para.llevar el Arte del Karate adelante, su Dojo, el "Shoto Kan" había sido destruido en un ataque aéreo. En 1947 debido a la muerte de su mujer, el Maestro Funakoshi decide volver y reconstruir el Shoto Kan junto con aquellos alumnos que no ha­bían muerto en la guerra. Pero surje un inconveniente, las Artes son prohi­bidas por un período de tres años bajo el mando de las Fuerzas Norteame­ricanas. En aquel mismo momento Funakoshi había logrado algo muy im­portante, había introducido al Karate como un Arte del BUDO japonés. Cuando la prohibición es levantada, la antigua Asociación de Shoto Kai, da paso a la Japan Karate Association que rije en nuestros días con fuerza y poder. La JKA construye un nuevo Dojo y Funakoshi queda como Jefe.
Estilos o escuelas de karate
Los herederos
Los discípulos directos de Funakoshi fueron: Makoto Gimma, de Okinawa; Hironori Otsuka (1892-1982); Genshin Hironishi (el maes­tro de Kase); Shigeru Egami (1912-1981) maestro de Kamata, Oku­yama, Tsutomu Oshima y Harada); Chojin Kuba, Giko Funakoshi, Chotoku Maegusuku (estos tres últimos, de Okinawa); Yoshikata Funakoshi, Shimoda Takeshi, Isao Obata, Kugiyama, Tatsuo Yamada, Hiroyuri Konishi; Seicho Takagi (maestro de Masatoshi Nakayama, Nishiyama y Ozaki); Saeki (maestro de Kimio Ito); Hiroshi Noguchi (maestro de Kamata, Okuyama, Tsutomu Oshima y Harada); y Yoshida.
Los nombres más conocidos en el extranjero, como Kase, Oshima, Harada, Nakayama, Nishiyama, son alumnos de la segunda generación, y ya expresan tendencias diversas. Un capítulo aparte ilustra el tra­bajo desarrollado por Otsuka con el Wado-ryu; a Continuación, damos algunas informaciones sobre el Shoto­kai.
Shigeru Egami (1912-1981) conoce a Funakoshi en Waseda y se convierte rápidamente en uno de sus mejores alumnos. En 1935 se crea la asociación Shokotai para ayudar materialmente al maestro. En la posguerra, Egami se convierte en asistente de Funakoshi. Un año después de su muerte, Hironishi se convierte en presidente de la Shoto­kai y Egami en jefe instructor; madura sus propias convicciones técnicas, pero sobre todo expresa el desacuerdo con la ideología de la JKA., que se está alejando peligrosamente de sus orígenes.
Por ejemplo, Funakoshi efectuaba oi-tsuki en desconcentración, y muchos sugerían que era a causa de su edad avanzada. Además, Egami compartía la opinión de que el karate-do era ajeno a las competiciones. Llevó su estudio hacia posiciones muy bajas y sin contracción ("El espíritu va más allá de los límites del cuerpo"), imponía el no retroceder y emplear el sen-no-sen, "la intuición que anticipa" irimi>; concebía el jiju-kumite como la búsqueda de armonía entre dos hombres, y no como el deseo egoísta de vencer al adversario.
El goju-ryu japonés
Chojun Miyagi se encuentra en el origen del goju-ryu, que deriva directamente del Naha-te de Higahonna. Pero hoy hemos de considerar esta escuela dividida en dos ramas principales; la japonesa y la okinawesa, polémicamente divididas entre sí. Miyagi era bajo y robusto, con una mirada penetrante, era calmoso y modesto. Jamás aceptó desafíos ni hirió al adversario. En 1924 asistió a la demostración de judo de Kano y Nagaoka en Okinawa, y fue invitado a corresponder con una demostración de su arte.
Llegó al Japón en 1928, primero a la Universidad Imperial de Kyoto y después a Kansai, en Osaka, pero fundó oficialmente su organización a su regreso a Okinawa en 1952, escasamente un año antes de su muerte. Había nacido en 1887, pero por un error en la inscripción en el registro figura el 1888.
Seki chi Toguchi, del goju de Okinawa, que tenía 36 años al morir el maestro, resumió las enseñanzas en esta forma:
- Te-chikate-mani, práctica de los kata fundamentales, a los que el maestro añadió los fu-kyu, equivalentes a los tai-kyoku y a los heian-pinan de otras escuelas.
- Bunkai, ejecución en pareja de las técnicas del kata.
- Te-uchi-mani, ejecución libre de técnicas predeterminadas y elegidas por los practicantes.
- Ikukumi, combate libre, pero en el que el practicante más adelantado se limita a defenderse.
Dejó a Seiko Jga como discípulo externo, de quien descienden en el orden, el nipón Izumigawa,Ichi­kawa y Tadahiro Otsuka; después, Meitoku Yagi, discípulo interno, maestro de Eiichi Miyazato; y Gogen Yamaguchi, llamado "el Gato", que es el guía de la más importante asociación goju del Japón y del mundo. El coreano Masutatsu Oyama, creador del Kyokushinkai, ha aprendido los kata del primer alumno de Yamaguchi, cierto Chu Sonei, y los ha conservado en la escuela íntegramente y sin modificación importante alguna. Tanto Meitoku Yagi como Eiichi Miyazato, en Naham, rechazan la Evolución del goju japonés, para mantenerse fieles a la tradición. Mi­yagi Takagi, hijo del fundador, enseña en Tokyo, pero reniega del espíritu shinto del padre.
Esta es, sintéticamente, la herencia del goju dejada por Miyagi. Pero la personalidad máxima del goju actual es Yamaguchi, jefe de la escuela de la rama japonesa. Gogen Yamaguchi nació en 1909, en Kagoshima; se inicia en el judo, después pasa al Kendo del maestro Toshiaki Kirino, de la tradicionalísima escuela Jigen, considerado capaz de cortar una gota de agua cayendo y volver a envainar antes de que las salpicaduras toquen al suelo.
En una época en que el karate aún no se había extendido en el Japón, Yamaguchi logró ser aceptado como alumno de un tal Maruta, carpintero naval llegado de Okinawa. En su primera juventud, pasaba las tardes manejando la espada y, por la noche, estudiaba puñetazos y patadas, con intervalos dedicados a la meditación, inspirados en el shinto y el budismo.
En la Universidad Titsumeikan no existía todavía el karate y Yamaguchi eligió practicar el sumo; en 1931 logra, finalmente, en Tokyo, ser aceptado por Miyagi, que logra moderar el carácter fogoso del joven. Acaba en Manchuria durante la guerra, donde se relaciona con maestros de kempo, pero aún se ve obligado a medirse en duelos mortales; hecho prisionero por el Ejército Rojo, en los campos de prisioneros experimentará el valor de meditación y la práctica del ki para resistir el dolor y las privaciones. De vuelta al Japón en 1947, insiste en que la práctica del karate ha de estar unida a la vida espiritual y, para dar ejemplo, medita cada mañana y repite sanchin bajo las cascadas del monte Kurama e invoca a los Kami con las plegarias tradicionales. Se convierte en Surami (practicante del yoga con alta iniciación) y en sacerdote shinto. Sus cinco hijos (tres varones y dos mujeres) son karatekas de alto nivel.
En general, todo el goju-ryu recuerda el kung-fu meridional (la "Mantis Religiosa", la "Grulla Blan­ca"), con posiciones poderosas y firmes (Sanchin-dachi), alternadas con guardias móviles (nekoashi-dachi), paradas circulares y contacto de las extremidades superiores, como en el wing chun chino. La respiración es ventral y sonora (ibuki), y facilita el encaje de los golpes, tonificando y reforzando todo el cuerpo.
En el estilo practicado en el Japón se perciben las influencias del yoga. El goju de Okinawa reprocha a su colega japonés enseñar excesivamente pronto a los alumnos la respiración y la potencia del ki.
Los kata fundamentales del goju­-ryu son, en la actualidad, doce: geki­sai 1 y 2, los únicos creados por Miyagi (todos los demás son de origen chino), contienen técnicas de base a corta o larga distancia; sanchin, sei­san y suparumpel provienen de juha­chira kanken, el estilo de los 18 Budas; el primero enseña la posición, los desplazamientos, el puñetazo, la respiración larga y la contracción muscular; el segundo y el tercero son kata para la fuerza y la precisión.
Otros kata son: tensho, sobre la utilización de las manos, la respiración corta y la extensión; saifa, paradas y ataques con un solo brazo; sanseru, paradas y ataques con los dos brazos; seienchin, seishochin, seipai y kururunfa, efectuado con agilidad (ju-no-kata) para golpes sobre puntos vitales (atemí), palancas articulares, proyecciones, llaves e inmovilización (las cinco técnicas de combate con las manos desnudas, o ta­jitsu-guji; un cierto número de estos kata deriva hakutsuru-ken, el estilo chino de la "Grulla Blanca".
No se practica, en cambio, koshi­ki-naifan-chi, que Higahonna dividía en tres partes (shodan, nidan y san­dan), pero se lo reconoce bastante en los tekki del Shotokan y del Shito­-ryu (es decir, en el Shoryn-ryu mo­derno). Nacido entre los escollos y las barcas de los nampa (grupo de estilos chinos llamados "Barco del Sur"), este kata exige desplazamientos característicos. Su posición fundamental, naifanchi-dachi, es una variante del Sanchin-dachi, y no comparte nada en absoluto con el kiba­dachi del Shotokan que, a través del Shury-te, recibe la influencia de los hoku-ha (grupo de estilos chinos llamado "Caballo del Norte"). A modo de inciso diremos, ya que puede ser interesante saberlo que kiba-dachi significa "posición del caballo", y no "del caballero".
Shito-ryu
Kenwa o Kenshin Mabuni (1889-1957) era el decimoséptimo descendiente de Onigosuki, un célebre guerrero. De constitución bastante grácil, inició la práctica del Shuri-te con Itosu, encontrándose con que era sempal (el alumno más anciano) de Funakoshi. Estudió Naha-te con Higahonna y las armas del kobudo con Aragaki; siguiendo el ejemplo de Funakoshi y de Miyagi que lo habían precedido, se trasladó al Japón, a Osaka, en 1929, fundando el Yoshukan y dando un nombre a su enseñanza. Shi es como ito en Itosu; to es como iga de Higahonna, los dos leídos a la japonesa, en vez de hacerlo en el dialecto de Okinawa. La creación oficial del Shito-ryu se remonta a 1934, con la publicación de la mayor obra que le concierne, Goshin-jitsu karate-kempo, que ilustra kata de Naha-te y Shuri-te, tal como los había enseñado ltosu y como el mismo Funakoshi practicaba en los primeros tiempos de su aventura japonesa; igualmente se ilustran las técnicas de las armas tradicionales.
El Shito-ryu se difundió, sobre todo, en la zona de Osaka, Kobe y Kyoto, por obra de Ryusho Sakagami, fundador del estilo Itosu-kai (en homenaje al maestro Itosu), Kenzo Mabuni (actualmente residente en Okinawa) y Kenei Mabuni (son sus hijos), de Osaka; Teruo Hayashi (maestro de Satoru Nino, que se encuentra en Francia); Kojiro Tane, de Kobe, fundador del Shukokai, con tendencias eminentemente deportivas, estilo que se dio a conocer en Europa y en Africa por Yoshinao Nambu antes de fundar, a su vez, dos estilos menos competitivos: sankukai y nambu-do: finalmente, Ogashara. maestro de Hidetoshi Nagashashi.
Shito-ryu es un estilo muy bello, suave y movido, incluso excesivamente rico en tradiciones y formas que, con frecuencia, acaban siendo practicadas, olvidándose su contenido original. Se trata, por lo menos, de 40 kata, entre los antiguos del Naha-te y el Sburi-te; los pinan, bassai-sho, kusanku-sho de Itosu; el tensho-no-kata de Miyagi; shihozuki, juroku, napaipo, hanekenko y otros, creados por Mabuni y sus mejores alumnos.
Wado-ryu
Hironori Otsuka (Othsuka) nace en 1892 en la prefectura de Ibaragi (Ibaraki), y fallece en 1982 después de una vida de éxitos habiéndose dedicado a la primera escuela de karate íntegramente japonesa.
A los seis años empezó el estudio del jiu-jitsu con su padre, a los trece pasó con el maestro Nakayama de Shindo-yo-shin-ryu, tercer lemoto (título de patriarca hereditario) de la escuela. A los diecinueve practica también el kempo en Waseda, a los veintinueve obtiene el menko-kaiden, que lo consagra shikan ("para imitar") y sucesor de Nakayama, patriarca de Yoshin-ryu.
Después, en 1922, de haber leído el informe periodístico de su demostración en Okinawa ante el príncipe heredero, conoce a Funakoshi. Se convierte en su discí­pulo más atento. En 1928 empieza a enseñar su estilo de karate, añadiéndole su experiencia del jiu-jitsu y de sus profundos conocimientos de la medicina tradicional con lo que crea el wado­ryu en 1934, y lo inserta inmediatamente en el Butokukai (asociación gubernativa para la educación marcial de la juventud que, en los años treinta, contaba con 3.500.000 practicantes en distintas disciplinas, esparcidos por todo el territorio del Imperio y de las colonias).
El éxito fulgurante, especialmente en los ambientes estudiantiles, se atribuye, especialmente al método de enseñanza moderno y correspondiente a la mentalidad japonesa, que conlleva agilidad, movimiento y empleo de las técnicas de esquivar. El Wado-ryu Karate-do ­Renmei aglutina hoy al 25 % de los practicantes japoneses y tiene filiales en 150 países del mundo.
Las bases técnicas de este estilo tienen tres principios (sani-tai); ten­iai, la adaptabilidad de la posición, ten-tai, la alternativa de los pesos; ten-gi, la aplicación de la técnica. Las defensas que lo caracterizan van siempre ligadas a un contraataque contra los puntos vitales del cuerpo (kyushu), y acaban con el derribo del adversario (herencia del jiu-jitsu). Se inspiran en tres principios: na­gasu, "absorber como el agua"; inasu "dejar pasar"; noru, "encadenar el ataque".
Otras escuelas
El karate arrastra consigo la anarquía del kung-fu. Este último, además de ser muy antiguo, ha nacido, se ha desarrollado y ha alcanzado su decadencia en un país inmenso, llano y, en consecuencia, con comunicaciones fáciles. En el kung-fu, la elección que cada sifú tenía que hacer, en el principio de su carrera, era recubrirse con el nombre prestigioso de la escuela donde había estudiado o dar un nombre a sus técnicas. Generalmente, se decidía de acuerdo con consideraciones comerciales. De ordinario, el nuevo nombre de una escuela representaba la síntesis de las distintas escuelas estudiadas por el profesor, con las aportaciones personales que aseguraban una evolución del Arte. Pero muchos sifú enseñaron simplemente más estilos (dos, tres, hasta incluso ocho o diez estilos externos, y uno o dos internos). Actualmente sobreviven en China 300 estilos externos, es decir, de combate, y ocho internos que cuidan esencialmente la energía, o chi. Con tal variedad, es de gran dificultad organizar federaciones o, por lo menos, unidades de práctica y estructura de lucha, pese a la buena voluntad de algunos.
El karate acusa esta herencia y en el Japón florecen, por lo menos, 40 escuelas, muchas de las cuales buscan estabilidad y seguridad, difundiendo su organización en el extranjero. En Okinawa, la voluntad de defender la tradición ha hecho revivir las ya agonizantes escuelas locales. En Corea, la firmeza del gobierno ha impuesto la unificación, casi total, de las escuelas de karate, que se presentan al mundo bajo el nombre de tae-kwondo y, de esta manera, tienen mayores posibilidades de ser aceptadas en los Juegos Olímpicos e, indirectamente, promocio­nan el estado coreano.
La antigua Corea tenía, como todas las naciones, un método propio de combate, llamado faran-do, que empleaba los golpes con el pie (ha­ruchiki), la mano (sonchiki), la rodilla (murupuchiki), el hombro (okechiki) y la cabeza (bacchiki). Y, naturalmente, técnicas con las armas, que llegaban hasta el uso del penacho del yelmo (oportunamente atiborrado de plomo) para golpear al adversario.
Hace 2.000 años llegó el Shaolin ­tsu kempo, que se mezcló con los elementos indígenas para dar vida al taiken (siglos XI a XIV). Luego se produjo una decadencia general y, por último, la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial; estos hechos hicieron florecer escuelas derivadas del karate (tae-kyon, tang-su, kong-su, kwan-pep, tae-su) y del apkido, extraña mezcla de aikido, judo y karate. Fue el general Choi­-hong-li quien unificó las tendencias en el tae-kwondo, y sólo el tang-su-do logra mantenerse más o menos independiente de las pesadas presiones del poder.
En el Japón, el Kyokushin-kai merece una referencia por su espectacularidad. El coreano Yung-i-choi, después de haber estudiado el goju de Yamaguchi, se aisló durante dieciocho meses en la montaña, bajando de ella para hacer una gira por América, donde presentó increíbles shiwari (demostraciones de rompimientos) sobre madera, jarros, ladrillos, piedras, guijarros de río, etcétera, completando sus exhibiciones, en 1953, con un combate que duró 35 minutos, contra un toro de 600 kg, que llegó a herirlo.
Era la reedición del histórico combate que 300 años antes había puesto en escena Jujutsuka Sasagawa Shigezo. En la cresta de la ola de tanta celebridad (los filmes de sus proezas daban la vuelta al mundo), fundó el Kyokushinkai, u Oyama-ryu, aportando modificaciones al goju, pero sobre todo exigiendo durante algunos años a sus seguidores durísimas pruebas de examen (100 adversarios con los que enfrentarse en kumíte para el tercer dan) y una variedad de pruebas espectaculares que superar (el salto de un automóvil en plena carrera, detener a alguien armado de una espada con las manos...). Los combates se desarrollaban al K.O.
En una decena de años, el entusiasmo inicial se fue aplacando y hoy sólo sobreviven algunas pequeñas representaciones de esta escuela en los EUA (Kenji Kuroshaki), en los Países Bajos (el ex-judoka Jon Blu­ming) y en Francia (Alain Setrouk).
En Okinawa se fundó, en 1956, la Okinawa Karate-kobudo Renme¡ sucesivamente presidida por Choshin Chibana, Seitoku Iga, Kenshei Ha­nashiro y Kanei Uechi. Permitía a cada uno de los maestros otorgar grados hasta el cuarto dan, sobrepasado el cual había de actuar el Consejo. Pero la convivencia con las grandes organizaciones japonesas no ha agrietado su estructura y, sobre todo, los practicantes de Ryu-kyu sienten la necesidad de medirse en competiciones deportivas, lo que significa formar parte de organizaciones de ámbito mundial.
En este clima abundan las acusaciones: en Okinawa se culpa al Japón de haber robado un arte tradicional para convertirlo en motivo de orgullo delante del consenso deportivo mundial; a esta acusación se responde sosteniendo que, durante la ocupación americana, los okinaweses inflacionaron el mercado a favor de los G.I. ocupantes. Sólo Uechi-ryu mantuvo la fama y la seriedad.
Las escuelas de Okinawa que aún hoy gozan de una cierta fama (además de Uechi-ryu) son todas Shorin o Shuri-te:
Sukunai-hayashi-ryu, fundada por Honnan Shoken (1889-1973), alumno de Nabe Matsamura.
Kobayashi-ryu Shorin-ryu fundada por Chosin Chibana, o Cojin Kuba (1885-1969), discípulo de Itosu y Hanshi, del butokukai japonés, cuyos alumnos más importantes son Higa Yuchoku, Miyahira Katsuya y el alumno externo Nakazato Shugoro convertido en jefe de escuela. El alumno interno Ochiro enseñó a Kinjio Hirochi, autor de los kata shi­hozuchi y shihoguer, derivados del seisan.
Matsubayashi-ryu Shorln-iyu, de Shoshin Nagamine (1907-1937), alumno de Choshin Chibana, Tat­suo Shimabuko y Ankichi Aragaki, que a los 19 años inventó (bajo el modelo chino) tsumasaki-geri, golpe con la punta de los dedos de los pies. Le sucedió su hijo Takayoshi Nagamine.
El deporte
El karate "Mano Vacía" nació en el Japón, después de 1920. El gran público japonés lo descubrió alrededor de los años cincuenta, cuando empezaba a difundirse en Occidente (Europa y EUA), hecho en el que influyó la ocupación militar del archipiélago japonés.
La historia del deporte del karate es aún más reciente. Tiende a superar escuelas y estilos y a valorar las federaciones. La primera asociación japonesa de karate fue presidida por Funakoshi y se fundó en 1949. Poco después, Murakami y Mochizuki iniciaron la enseñanza profesional a italianos y franceses, obteniendo el favor del público, que hallaba en esta disciplina los olvidados valores de la lucha y el boxeo.
Recordemos la federación Francesa de Karate, fundada en 1954 por Henri Plée y, en 1957, a la muerte de Funakoshi, los primeros Campeonatos Universitarios del Japón, que tuvieron carácter de acontecimiento nacional.
En 1964, gracias al ministro de educación, se fundó en el Japón la All Japan-Karate-do Association; se precisó la intervención de las autoridades para hacer coincidir los intereses de los profesionales en un único organismo práctico y eficiente, en vista de las grandes organizaciones internacionales. Igualmente, en Europa (Delcourt) aparecia la UE.K. (Unión Europea de Karate), primer paso hacia una organización de ámbito mundial.
Las minorías tradicionales aún resisten; ciertamente, de lo que se trata es de hallar un justo equilibrio entre una práctica deportiva universal y la protección del patrimonio tradicional representado por los estilos, manteniendo en su lugar a América que, en su exhuberancia, propone innovaciones que rompen demasiado bruscamente el espíritu de la vieja disciplina.
Los estilos que actualmente son representados en el Zen Nippon Ka­rate Renmei (All Japan Karate-do As­sociation) son:
- Shotokan, con las federaciones Kakusei Renmei, Chidokan, Wado­kai, Shokotai, Nippon-karate Kyo­kay.
- Goju, con las federaciones Goju­kai, Shinto-kai, Kyokushin-kai, Taishu-kai, Ouchi-kai.
- Shito, con las federaciones Shito­kai, Shuko-kai, Itosu-kai, Kenyu­kai.

Historia del Shotokan
La historia del Karate Shotokan y del Maestro Funakoshi

(artículo basado en uno escrito por Steve Cattel, con modificaciones de Darío Durá)
El estilo Shotokan fue uno de los primeros en separarse completamente de sus orígenes Okinawenses. Los practicantes actuales tienen poca o ninguna idea sobre los orígenes a partir de los cuales surgió el estilo del maestro Funakoshi. Ésto es debido a que en la mayoría de gimnasios y dojos se enseña sólo la parte técnica del Karate y se olvidan de trabajar la mente.
La historia oficial de Shotokan comienza el 1 de abril de 1922 cuando el Maestro Gichin Funakoshi comienza su primera clase en "La Escuela Normal Superior para Hombres" en Tokyo.
El Maestro Funakoshi tenía 53 años en ese momento, una edad en la cual la mayoría estaría pensando en en una jubilación inminente y no en comenzar una carrera como instructor de Karate en una tierra extranjera.
Como muchos ya saben, el joven Funakoshi salía de colegio para luego ir a entrenar con el Maestro Yasutsune Azato. En esos tiempos Azato era un devoto seguidor de la escuela Wang Yang Ming de Confusianismo, por lo que las lecciones eran por igual mentales como físicas. Fue también gracias a Azato que Funakoshi pasó su examen para profesor en 1888.
Azato presentó a Funakoshi a Yasutsune Itosu, con quien continuó su entrenamiento hasta su muerte en 1915. Fue Itosu el que le entregó a Funakoshi sus conocimientos sobre kata.
Debido a la prohibición de armas en los 400 años anteriores con la invasión japonesa que le prohibió a la población portar armas y entrenar en la lucha, sólo en 1891 pudo Gichin Funakoshi enseñarle su karate en forma más oficial a sus alumnos en una escuela propia.
El siguiente avance se presentó 10 años después cuando se decide que la enseñanza del karate formará parte de la enseñanza escolar en algunas partes de Okinawa. Esto sucedió luego de una demostración de Funakoshi y otros karatekas que eran alumnos de Itosu.
El interés por karate aumentó fuertemente en Okinawa y los maestros más activos viajaban en la isla realizando demostraciones de Karate a miles de interesados.
Funakoshi actuaba en ese entonces como orador mientras que otros maestros realizaban sus demostraciones. De vez en cuando realizaba también su Kata favorito, Kushanku. A pesar de todo, el Karate era un fenómeno conocido principalmente en Okinawa, la fama crecía e historias se colaban a las Islas principales, sobre como podían romper ladrillos de un golpe, saltar alto en el aire, etc.
Como resultado de esto se le pidió al Maestro Funakoshi, en 1917, que realizara una exhibición en Japón, en el Butoku-Den en Kyoto. Esto a pedido del Ministerio de Educación y parcialmente porque era el director del Shobukai (La Sociedad Okinawense de Promoción del Espíritu Marcial). Funakoshi estaba entre los pocos que tenía manejo del japonés hablado y escrito. La exhibición tuvo un leve interés y Funakoshi volvió a su isla nuevamente.
El 6 de marzo de 1921 se realiza una exhibición para el joven príncipe heredero Hirohito, en uno de sus viajes de Japón a Europa, como parte del programa para entretener al Príncipe, ésto en el Castillo de Shuri. Los alumnos de Funakoshi realizaron Kata en grupo y el Gran Maestro realizó su kata, kushanku.
El Príncipe Heredero quedó muy impresionado y habló mucho sobre esa exhibición.
La delegación real llegó luego a la capital y pronto llegó una invitación oficial para realizar una exhibición en la Primera Gala Gimnástica Nacional en Tokyo. Con su conocimiento del Karate y en el idioma y etiqueta japonesa, Funakoshi era claramente el mejor preparado para esa tarea.
Esta vez la exhibición resultó un éxito y se le pidió a Funakoshi que se quedara algunas semanas para realizar exhibiciones.
Fue un gran honor para Funakoshi mostrarle Karate al fundador del Judo, Jigoro Kano. El viejo Maestro se impresionó y convenció a Funakoshi que le enseñara algunas cosas básicas sobre karate. Funakoshi volvió varias veces al Kodokan, ahí, junto con Kano, crearon un Kata: Kime-No Kata.
Con la ayuda de este poderoso y generoso hombre, Funakoshi pudo conseguir la ayuda que necesitaba para lograr que el karate creciera y se desarrollara.
Funakoshi era el Karateka más experimentado y tenia el grado más alto en Okinawa, y sus conocimientos y su imagen intelectual logró que el Karate fuese reconocido entre las clases altas de Japón. Otros Maestros de Karate Okinawenses eran considerados como campesinos mal educados que no sabían ni hablar japonés no conocían las costumbres ni tenían los comportamientos adecuados. Al pasar el tiempo esto se transformó en una fuente de amargura y desencuentro entre Funakoshi y todos los otros de Okinawa. Y fue finalmente una de las razones por la que se generó la ruptura posterior.
Los Años Dorados (1922-1946)
El Diario Tokyo Nichinichi imprime un artículo sobre Karate bajo el título: "Karate- el arte marcial misterioso...". Fue un artículo extrañamente sensacionalista que contaba sobre el poder de un karateka de destrozar órganos internos sin que se viera una marca en el cuerpo. En el artículo se citaba a Funakoshi, que decía: "El objetivo más importante en karate es la defensa. Tomar la iniciativa ha sido por mucho tiempo prohibido y en karate decimos que no existe el primer ataque (golpe). Este arte de combate existe para cultivar un alma gentil, y no debe ser mal utilizado en una situación de combate. Además no se necesita ningún arma. Pienso que el karate es el arte de combate más práctico y civilizado. Además el karate es efectivo para entrenar su cuerpo, ya que sus miembros son ejercitados de una manera coordinada. Mi opinión es que no existe duda que le ayudará a vivir una larga y sana vida."
Sorprendentemente el karate impresionó profundamente a los intelectuales. Funakoshi "el pequeño profesor" era alguien con el cual uno podía simpatizar. Al contrario, se consideraban a la mayoría de las artes marciales japonesas y sus practicantes con bastante desprecio, pues eran considerados por las clases altas educadas, como un vestigio de la Edad Medieval japonesa.
En este periodo se consideraba todo fenómeno extranjero, como algo para estudiar y desarrollar para el bien de la nación.
A pesar de todo, Japón había estado separado de todo lo externo, hasta los 60's cuando los norteamericanos bajo el Comandante Perry, más o menos obligaron a que se abrieran al exterior. Este shock cultural tuvo, y tiene todavía, influencia sobre los intelectuales. Se dice a menudo que Japón tiene una pequeña elite educada, que vive en el siglo XXI, mientras que el resto de la población pertenece al siglo XIV.
El Karate encajaba muy bien en esta mezcla de nuevas ideas, además era también un arte extranjero, que al igual que la ética confusiana de Funakoshi, atrajo un enorme interés.
Esta fue una forma o una razón por la cual los intelectuales podían entrenar un deporte de combate sin exponerse al riesgo de tener que mezclarse con personas de las clases más bajas.
Para satisfacer esta necesidad Funakoshi estableció sus primeras clases regulares en el "Tabata Poplar Club", que en realidad era un club social donde los nuevos intelectuales educados se reunían. A pesar del interés, esta clase social no tenía ni la capacidad física ni la disciplina suficiente para entrenar en forma seria. Funakoshi se vio obligado a mudar sus clases a un Dormitorio para alumnos en el área Suidobata en Tokyo. Fue aquí donde estableció su primer verdadero club de karate, en el año 1922.
Este periodo en la vida de Funakoshi debe haber sido el más duro. Los pocos estudiantes que tenía eran en su mayoría hijos de okinawenses pobres, que apenas tenían para subsistir y mucho menos para pagar clases de Karate. Por ello Funakoshi se vio obligado a trabajar como cuidador en Mesei Juku, ahí ordenaba las piezas, cortaba el pasto y hacia de jardinero. Por las tardes enseñaba Karate en el comedor del edificio.
Seguramente la historia del Karate podría fácilmente haber terminado ahí si no hubiese sido por Hoan Kosugi, un artista que anteriormente había ayudado a Funakoshi en el Tabata Poplar Club. El convenció a Funakoshi para que editara un libro, del cual él le diseñaría la portada.
En ella puso el Tigre del Maestro Funakoshi. Kosugi se inspiró en el dicho japonés "Tora no maki", que en japonés es una frase que describe a un documento oficial y establecido como referencia sobre un sistema. El libro de Funakoshi, "Ryukyu Kempo: Tode", se editó en Bukyo-Sho en 1922 e incluía una serie de prólogos escritos por algunos de los personajes más famosos de Japón y Okinawa, el Almirante Yushiro, Príncipe Hisama, Príncipe Goto, Profesor Tonno, el periodista Sueyoshi del Okinawa Times, entre otros.
Comparado con libros de instrucción modernos, estaba mal ilustrado y con fallos pedagógicos, pero dejó bien en claro, además de darle credibilidad, al Karate como arte marcial serio en Japón.
Al finalizar el libro hay una lista de Kata que Funakoshi recomendaba, los cuales son: Pinan 1- 3, Naihanchi 1- 3, Passai Dai y Sho, Kushanku Dai y Sho, Jion, Jutte, Chinte, Gojushiho, Chinto, Seishan, Sochin, Rahai, Kokan, Wanshu, Wandan, Jumu, Wando, Niseshi, Suparinpei y Sanseryu.
Los dos últimos nombrados son kata Naha-te.
El libro fue exitoso desde la primera edición pero las placas de impresión se perdieron en el Gran terremoto Kanto del 1deg. de septiembre de 1923 y no se reimprimió hasta 1926 y para entonces con el nombre "Rentan Goshin Karate-Jutsu".
Su libro generó bastante interés entre los principales practicantes de artes marciales en ese momento. Uno de los primeros en visitar Mesei Juku fue Honori Ohtsuka, que posteriormente fundaría el estilo Wado-ryu. Ohtsuka era ya experto líder en Ju-jutsu, habiendo recibido su instrucción del Maestro Tatsusaburo Nakayama, instructor jefe el sistema Shindo Yoshin. Este sistema era único dentro del ju-jutsu pues colocaba mucho énfasis a Atemi (golpear o apretar puntos vitales) más que bloquear o tirar.
El origen de este estilo puede rastrearse a un monje chino cuyo nombre fue Chin Genpin, entre otras cosas conocido por haber introducido el estilo Kempo en Japón en el 1600. A pesar de su origen, el sistema de Ohtsuka impresionó mucho al Maestro Funakoshi que apenas podía creer que Ohtsuka no hubiese entrenado Karate.
Después de que Ohtsuka había aprendido los detalles, movimientos básicos y kata, Funakoshi lo utilizó como asistente y delegó mucha de la instrucción a este joven hombre.
Aproximadamente en ese mismo momento comenzó a entrenar un joven kendoka, Yusuhiro Konishi. Éste posteriormente comenzaría su propio sistema, Shindo Shizen Ryu, que aparentemente en la técnica y objetivos sería el que estaría más cercano al Karate que originalmente entrenaba el Maestro Funakoshi.
El Gran Terremoto resultó ser una catástrofe para el Maestro Funakoshi. No sólo destruyó Meiji Juku sino que más importantemente, muchos de sus alumnos desaparecieron. Su trabajo como cuidador ya no existía y se vio obligado a tomar un trabajo en el Banco Dachi Sogo, en el sector Kyubashi, en Tokyo.
Konishi conversó con el gran Maestro de Kendo, Hakudo Nakayama, para que le permitiese utilizar su dojo para entrenamientos de Karate. Nakayama era el creador del Iaido moderno (arte de desenvainar y cortar con la espada) y que el le haya permitido a un pequeño profesor de escuela okinawense utilizar su dojo, fue un bello gesto. Cómo el Maestro Funakoshi mantuvo su entereza de cuerpo y alma en su situación tan precaria, con un bajísimo ingreso, es realmente incomprensible.
Pero, aún con 56 años de edad, participó y clasificó para el "Tokyo Invitational Prize", una competencia para gimnastas. Debido a esto se le dio la oportunidad de realizar una exhibición en la sala Jinchin en Ueno, Tokyo en 1924. El saberse de su participación a una edad tan avanzada funcionó como un atractivo y gradualmente aumentó el número de practicantes que entrenaban con él.
Luego sucedió algo que llegó a afectar el desarrollo del Karate en Japón y en todo el mundo hasta hoy en día. Al finalizar 1924 se le pidió al Maestro Funakoshi, por intermedio del profesor Shinyo Kasuga, de la sección de Alemán de la Universidad de Keio, si podía instruir a un pequeño grupo de estudiantes en Keio. El Maestro Funakoshi aceptó de buena gana la invitación, con el completo apoyo de los líderes de la Universidad. Este fue el primer club universitario de Karate en Tokyo y existe hasta nuestros días.
Posteriormente se desarrolló la idea de los clubes universitarios de karate, así en pocos años se incluyeron Waseda, Hosei, Chuo, Takushoku, Nihon, etc. La famosa Universidad de Tokyo tuvo a Ohtsuka como instructor y actualmente son los principales practicantes del sistema Wado-ryu. Existen hoy en día más de 300 clubes que están vinculados a las distintas escuelas en Japón.
Finalmente fueron estos clubes los que generaron la columna vertebral del Karate Japonés y tuvieron gran importancia en la expansión posterior del Karate. Aunque los clubes universitarios comenzaron también a observar al Karate con una nueva visión, la analítica.
A comienzos de 1928 comenzaron a llegar a las islas principales de Japón otros maestros okinawenses. El primero y el de mayor influencia fue Kenwa Mabuni.
Mabuni había estudiado el sistema Naha-te (sistema Goju moderno) bajo el Maestro Higaonna y el estilo Shuri-te bajo el Maestro Ankoh Itosu. Mabuni recibió ayuda de Konishi (quien ya había ayudado a Funakoshi en 1922) y Mabuni vivió con él los primeros 10 meses en Japón.
Fue en ese periodo en que Honin Ohtsuka comenzó su entrenamiento con Mabuni. Posiblemente surgió algún conflicto pues Konishi se consideraba un traidor ya que entrenaba con otro maestro.
Era claro que existían diferencias entre los métodos de Funakoshi y Mabuni. La situación cambió cuando Mabuni se mudó a otra ciudad, la segunda ciudad de Japón, Osaka. Este área es actualmente importante para el estilo de Mabuni, el Shito-ryu. Posiblemente se mudó para evitar la competencia de Funakoshi, aunque la historia cuenta que fue debido al gran respeto que le tenía al Maestro Funakoshi.
Otro maestro que llegó a Japón en esos tiempos fue Choki Motobu. Este era ya un personaje legendario en Okinawa pero desconocido en Japón. Uno de sus logros cuando llegó a Japón fue vencer a un famoso boxeador en Kyoto. Motobu era un karateka impetuoso que estaba más a gusto en las calles y mercados que en un dojo.
Motobu detestaba al "pequeño profesor" que había logrado tanto respeto y se vio indignado más aún cuando el periódico Kingu imprimió un artículo sobre su victoria ante el boxeador pero incluyó una foto de Funakoshi en vez de la suya. Aunque no se podía culpar a Funakoshi por aquello, a Motobu le disgustaba Funakoshi y su reunión con él fue, por lo menos, fría. En esos momentos entrenaba Konishi y Ohtsuka de vez en cuando con Motobu, a pesar de la preocupación de Funakoshi. Es posible que ya hubiesen decidido ir sus propios rumbos ya en 1928-29.
Lo que realmente creo un cambio en la situación fue la llegada del tercer hijo del Maestro Funakoshi, Yoshitaka Funakoshi (también conocido como Gigo). Yoshitaka fue posteriormente considerado por muchos como el mejor de los practicantes de Karate, por lo menos física y técnicamente.
Yoshitaka Funakoshi era una persona completamente distinta a su padre. Después de su llegada a Japón se hizo cargo gradualmente de las clases de su padre, especialmente en las Universidades. Esto indignó, principalmente, a Ohtsuka que había sido asistente del Maestro Funakoshi en los primeros tiempos.
La naturaleza agresiva y fuerte del Karate de Yoshitaka le era completamente desconocidos para Ohtsuka y finalemente dejó la escuela Shoto con un grupo de alumnos y formó su propio sistema que llamó Wado-ryu, "La Vía Armónica". De esa manera trató de destacar el contraste entre su método y el de Yoshitaka.
Konishi también se separó, aunque nunca estuvo tan vinculado con Funakoshi. Quedaron con buenas relaciones, aunque ya no eran compatibles como para compartir el mismo sistema.
Bajo el liderazgo de Yoshitaka se gestaron grandes cambios entre los años 1930 y 1935. Estos cambios fueron principalmente en Kumite (combate). Mientras que su padre había colocado un mayor énfasis sobre kata, Yoshitaka se encargó de desarrollar el combate libre. Primeramente desarrolló el Gohon Kumite, combate a cinco pasos, donde el atacante realiza cinco ataques seguidos en avance y el defensor los bloquea retrocediendo con un contrataque en la última defensa. Éste método es común en Kendo y no hay duda de que Yoshitaka, que estudió Kendo, lo utilizó como inspiración para muchas de sus ideas.
En 1933 estructura el Kihon Ippon Kumite o combate a una técnica, el año siguiente Jiu Ippon Kumite, igual que el anterior pero en movimiento, terminando con el Jiu Kumite, el combate libre, establecido en 1935.
A través de sus estudios del combate, el joven Funakoshi trabajó sobre el sistema incompleto Shuri-te de su padre.
En un comienzo Gichin Funakoshi enseñaba el mismo sistema que había aprendido de Itosu, uno de sus instructores, utilizando posiciones altas y técnicas de patada bajas.
Este método era principalmente un sistema de autodefensa, donde una persona entrenada se defendía de una no entrenada. Si ambos combatientes sabían el arte, otros factores entraban en juego como la flexibilidad, velocidad y fuerza.
Yoshitaka juntó a un grupo de estudiantes para entrenar con ellos y se lanzaron completamente entregados al desarrollo del Karate.
Personas destacadas en ese grupo eran: Shigeru Egami, Genshin Hironishi y Takashi Shimoda.
Al final de cinco años habían modificado completamente la estructura del Karate. Era un nuevo y muy dinámico Karate, una revolución.
En 1936, Gichin Funakoshi publicó un nuevo libro, en el cual por primera vez incluyó el desarrollo que Yoshitaka había aportado. El libro se llamó "Karate-do Kyohan". Entregaba los métodos básicos de combate y además las modificaciones en los Kata. Quedó claro que era un sistema de Karate Japonés completamente nuevo que llegó a obtener el mismo respeto que el Judo, Kendo y otras Artes Japonesas. Se había, por lo tanto, superado el legado Okinawense y completado un sistema japonés renovado. Como broche de oro, Gichin Funakoshi utilizó un nuevo ideograma para escribir la parte "kara" de Karate. El antiguo ideograma kara podía leerse como "Tang", en directa referencia a la dinastía China de ese mismo nombre. Desde el día de la publicación, la antigua denominación: "Técnica de manos China" se modificó a: "La vía de las manos vacías", como se le conoce hoy (aunque involucra mayor profundidad que eso).
En ese momento se decidió que se necesitaba un Dojo Central (Hombu Dojo). Se formó un comité [Shotokai] para establecer un fondo para construir lo que resultaría ser el mayor Dojo de Karate del mundo. El trabajo comenzó a mediados de 1935 y al año siguiente estaba terminada la construcción del edificio en Zoshigaya Toshima, en Tokyo.
Gichin Funakoshi inauguró personalmente el Dojo, el 29 de enero de 1936. Tenía 69 años de edad. Sobre el portal de entrada colgaba un letrero que decía Shotokan (el edificio de Shoto). Después de un entrenamiento ceremonial, comenzaron los entrenamientos oficiales al día siguiente bajo la dirección de Yoshitaka.
Japón estaba al borde de una guerra mundial y los militares tenían control completo del gobierno. El patriotismo era la palabra del día y los jóvenes por los miles llegaban a aprender el nuevo arte de combate, el karate-do.
Entre los años 1939-1942 fue la llamada "Era Dorada del Karate-do". "Sin límites" era el lema del día y se desarrolló un sistema de combate llamado "Kokan-geiko", en el cual los participantes se golpeaban con brazos y piernas con todas sus fuerzas. Los seniors interrumpían los combates cuando las cosas se veían verdaderamente peligrosas. Un ojo morado o un brazo roto no eran inusuales. La frase "baño de sangre" no llegaba a describir completamente las heridas que resultaban. El grupo alrededor de Yoshitaka se estimulaba a entrenar sin restricciones en su búsqueda de la perfección.
Yoshitaka y Gichin Funakoshi publicaron un nuevo libro en diciembre de 1943, Karate-do Nyumon. Este en su inicio fue aparentemente el libro más completo que se había escrito sobre el karate del Maestro Funakoshi. Todas las descripciones técnicas fueron escritas por Yoshitaka, mientras que Gichin Funakoshi escribió las historias y los capítulos iniciales.
Claramente una obra maestra, este libro tenía un tono completamente distinto. Ya no estaban las ideas confusas, el realismo y el conocimiento técnico eran claramente superiores a los antiguos libros.
En 1941 Japón entra a la Guerra, Yoshitaka se ve afectado fuertemente por la tuberculosis que se le había diagnosticado cuando niño, pero continuó sus entrenamientos, a pesar de los violentos y sangrientos ataques de tos. Muchos de los alumnos más antiguos se fueron a la Guerra y no volvieron más. La tragedia final fue la destrucción del Dojo Shotokan en los bombardeos de Tokyo. Luego, al final de la Guerra, en 1945, Yoshitaka murió.
El general McArthur prohibió el entrenamiento de karate y todas las otras artes marciales japonesas, y aunque algún entrenamiento se realizó a escondidas, el desarrollo del karate paró. Se utilizó el Dojo de la Butokukai (Asociación de Artes Marciales) en Kyoto como oficinas para el 6deg. Ejercito Norteamericano.
En los últimos días de la Guerra, el Maestro Funakoshi se había mudado desde Tokyo a Oita, al sur de Kyushu, junto con su esposa [que había sido deportada de Okinawa]. De esta manera evitaron los bombardeos de Tokyo.
La vida después de la guerra
Nuevamente Funakoshi y su esposa vivieron una vida tranquila juntos hasta la muerte de su esposa, en Noviembre de 1947. Uno sólo puede especular sobre la relación que tuvo Funakoshi con su esposa.
Ella había criado sola a sus hijos y además tomado responsabilidad de los padres de ambos, cuando llegaron a la ancianidad, mientras Funakoshi vivía en Japón.
Se hace referencia también a deudas que Funakoshi tenía en Okinawa, deudas que no le era posible pagar y que esta fue la razón por la cual no quería volver a casa, pero ante estas acusaciones no existen pruebas que las corrobore y las transforme en más que meras especulaciones malintencionadas.
Está muy claro que su esposa podría haber entregado una imagen muy distinta sobre este "pequeño gran hombre".
Muchas tragedias
La tragedia había golpeado fuerte al maestro Funakoshi. Había perdido a su esposa, su tercer hijo Yoshitaka y su Dojo Shotokan. Debe haber sido muy entristecedor y desmoralizante para este hombre que vivía en Oita.
Uno de sus otros hijos supo sobre el dilema de su padre y le escribió pidiéndole que volviera a Tokyo. Funakoshi pensó un poco sobre el ofrecimiento de su hijo y finalmente decidió ir. Tan pronto como consiguió dinero suficiente para el pasaje de tren, empacó las pocas pertenencias que le quedaban y se encaminó a la capital.
Su hijo contactó a todos los antiguos alumnos del Maestro para que le dieran la bienvenida. En cada parada que realizó el tren lo esperaban en pequeños grupos para saludarlo y darle la bienvenida. Esto le levantó el ánimo, cuando finalmente llegó a la capital, estaba lleno de un nuevo optimismo.
Dos capas en el karate
Los alumnos de Gichin Funakoshi volvieron uno tras otro a Tokyo.
Los sempais (alumnos más antiguos) podían dividirse en dos grupos: el primero había entrenado con Gichin Funakoshi entre los años 1922 y 1937. Y los otros que habían entrenado con Yoshitaka Funakoshi en el Dojo Shotokan desde 1938 hasta 1945.
Los alumnos más experimentados de Funakoshi eran Isao Obata y Kishinosuke Saigo, ambos de la Universidad de Keio.
Los alumnos principales de Yoshitaka Funakoshi eran Shigeru Egami de Waseda, Genshin Hironishi de Chuo junto con Minoru Miyata de Takushoku. Y ahora que el maestro había vuelto, volvió la energía y el entusiasmo en los alumnos más antiguos. Se comenzó a discutir cómo se iba a liberar el karate de la prohibición aliada y cómo se realizaría la reconstrucción del Dojo.
El hombre que logró esto fue Masatoshi Nakayama. Había dejado Japón en 1937 y no volvió hasta 1946. En ese tiempo, Karate-do, bajo el liderazgo de Yoshitaka, había cambiado drásticamente de características, a un arte marcial de combate japonés muy fuerte que ya no tenía casi ningún parecido al arte de combate original de Okinawa.
Nakayama a través de sus viajes había llegado a conocer muy bien la cultura China y gracias a esto pudo convencer al Ministro de Educación (al cual contactó a través de un amigo) para que informara a los aliados de que Karate era en realidad un deporte de boxeo chino y que difícilmente debiera ser incluida entre las otras artes marciales japonesas prohibidas.
Los burócratas se vieron convencidos y levantaron la prohibición al Karate. de esta manera Karate fue el único arte marcial que se permitió practicar en los años después de la Guerra. Nakayama recibió el agradecimiento de todos los practicantes de Karate. De ser un karateka bastante desconocido y promedio pasó a tener una posición bastante importante en el mundo del Karate de la posguerra.
Pero era Isao Obata, el estudiante más antiguo y más respetado que llegó a jugar un rol principal en el drama que se desarrolló posteriormente. Obata fue uno de los primeros en participar en las clases de Karate de Funakoshi y fue él quien estableció el club de Karate de Keio en 1924. Después de la muerte de Yoshitaka Funakoshi fue Obata quien seguía a Funakoshi a donde quiera que fuese a enseñar, y el único que le fue fiel a su maestro hasta el final.
Karate universitario
Para entender lo que sucedió posteriormente es importante saber la influencia que tiene la clase social y la universidad en la sociedad japonesa.
Aparte de la Universidad de Tokyo que era y aún es de Wado-ryu, Shotokan se entrenaba en las tres universidades más grandes: Keio, Waseda y Hosei. Los estudiantes de estas universidades conseguían las posiciones más importantes en el país, mientras que los alumnos de Takushoku (Takudai) tenían un status relativamente bajo en la sociedad japonesa.
El nombre Takushoku significa "Escuela para el Cultivo y Colonialización". Existía, por lo tanto, un tipo de esnobismo y además diferencias en la actitud entre los estudiantes de las Universidades Tradicionales y los de Takushoku de clase más baja. Aunque los últimos eran aparentemente mejores practicantes pues les sobraba más tiempo para entrenar.
Keio era además Universidad amiga con Cambridge y Yale, y muchos de sus estudiantes pertenecían o llegaban a pertenecer a las personas de mayor influencia en la sociedad japonesa. Isao Obata no era ninguna excepción. Era Gerente de su propia empresa, lo que implicaba bastante prestigio y riqueza que le daba una influencia única entre los karatekas de esos momentos.
Se funda la J.K.A.
Obata unificó los antiguos clubes universitarios y los dojos privados en una sola organización, que recibió el nombre Japan Karate Association (JKA), en el año 1948.
Gichin Funakoshi fue nombrado Primer Instructor Jefe, Isao Obata fue nombrado Director y Kichinosuke Saigo como Presidente de la Organización.
Un comité compuesto por la mayoría de los maestros Shotokan de ese momento también se estableció, éstos eran: Obata, Noguchi, Takagi, Ito, Fukui y Nakayama.
Los deseos de O-sensei fueron tomados en cuenta al nombrar la Organización, pues no deseaba que se utilizase el nombre "Shotokan". El siempre hablaba de "Karate Japonés" cuando hablaba del Karate que practicaba.
Pero se echaban de menos dos nombres en el comité, que debieron haber estado en él, Shigeru Egami y Genshin Hironishi. Ambos eran seguidores del Karate-do de Gigo Funakoshi y también muy amigos de él (falleció en 1945). Estos mantuvieron estrechas relaciones con miembros de la JKA pero en realidad nunca se unieron a ella. La razón de esto se dice ser una desconfianza de ellos hacia algunas personas en la JKA. En vez fundaron oficialmente Karate-do Shotokai de Japón y desde entonces siguieron una línea bastante distinta de la del Karate deportivo JKA, no sólo en la técnica sino también en las bases filosóficas del Karate.
Se originan los problemas
El mal contacto entre las universidades, dojos y los antiguos alumnos, generó problemas ya desde un principio.
Diferencias en la técnica ya habían aparecido y cada pequeño grupo mantenía su propia interpretación y su propia forma de explicar los kata. Esto a pesar de que Obata había juntado a las distintas universidades en una reunión en Waseda, donde se fijó cómo cada kata debía realizarse, todo bajo la supervisión de Gichin Funakoshi.
La USAF se interesa
En 1951 se inicia un programa de defensa personal en la Fuerza Aérea Norteamericana bajo la sección del Comando Aéreo Estratégico (SAC). Karate se enseñó bajo el liderazgo de la JKA. El SAC estaba impresionado ante este nuevo arte marcial y le pidió a la JKA que hiciera una exhibición más extensa en los EEUU.
Este fue un gran avance y la JKA eligió a algunas personas para que formaran el grupo de exhibición. El núcleo central formado por Obata, Nishiyama y Kamata.
Se comenzó gradualmente a infiltrar los puestos de poder en la JKA. Se hizo claro rápidamente que Gichin Funakoshi estaba muy viejo para continuar la instrucción en forma permanente. Nakayama fue nombrado por la organización como instructor activo principal, debido a que el era el que más tiempo podía dedicar a la instrucción. Hidetaka Nishiyama recibió la responsabilidad de ser asesor técnico.
El primer paso mayor fue entretanto reemplazar a Saigo con Zentaro Kosaka. Esto fue seguido con el reemplazo del gran Obata mismo, como Director, por Masatomo Takagi. Las razones que se dieron fueron que ni Obata ni Saigo podían administrar la organización correctamente debido a sus actividades privadas, aunque los afectados se dieron cuenta de que habían sido tácticamente removidos.
Se abre el primer dojo comercial
Takagi y Nakayama se dieron cuenta de que necesitaban un tipo de oficina general. A través de algunos contactos les fue posible arrendar un local en el Katoga Bio Center, en el sector Ytsuya en Tokyo. En abril 1955 se abre el primer dojo comercial de Karate.
Todo esto fue demasiado para la cúpula antigua. Habían sido los primeros alumnos de Funakoshi y los primeros directores de la JKA y ahora habían sido dejados de lado y se daban cuenta de que el karate estaba siendo deformado en manos de la JKA.
Los alumnos antiguos de la Universidad de Hosei fueron los primeros en abandonar la JKA, seguidos rápidamente por los de Waseda.
Obata tomó su reemplazo del cargo de Director con mucha tranquilidad aparentemente. Pero no sólo él sino muchos otros se daban cuenta de que habían sido manipulados por maquinaciones de los integrantes de Takushoku. Cuando se abrió el dojo comercial se retiró de la JKA por su apego a la tradición del Karate.
De esta manera la JKA quedó formada básicamente por los integrantes del club de Karate de Takushoku, las Universidades de más prestigio junto a sus clubes dejaron de vincularse con la JKA.
Este fue el momento histórico donde se gestó la división definitiva del Karate deportivo representado por la JKA que indebidamente comenzó a conocerse como Karate "Shotokan" y Shotokai, formado por todos los otros maestros. Hay un caso particular en la SKA, Shotokan Karate of America, una organización que si fue autorizada para usar el nombre "Shotokan" por el Maestro Funakoshi y que sigue al igual que Shotokai, fielmente la tradición del verdadero Karate-do del Maestro.
En el año 1956 se funda oficialmente la Organización de Shoto, Shotokai, y aunque el Maestro Funakoshi visitaba regularmente a sus distintos alumnos, sin importar que línea de Karate practicaran (Karate Tradicional o Karate deportivo), sus esperanzas deben haber estado puestas en sus alumnos más fieles, Shigeru Egami, Genshin Hironishi, Isao Obata, entre otros. El Karate-do debía sobrevivir en su forma original, sin aceptar deformaciones occidentales, como lo era la competición en el Karate y el contacto pleno en el Karate, desviaciones que O-sensei nunca aceptó ni apoyó.
El 26 de abril de 1957, Gichin Funakoshi, el "Padre del Karate-do", dejó de existir. Su funeral fue realizado el 10 de mayo. Un monumento en su memoria se ubica en la actualidad en el Monasterio Zen de Engaku-ji en Kamakura. Lleva la inscripción Karate ni Sente Nashi, en el Karate no existe el primer ataque.
Para concluir este artículo citaremos a uno de sus alumnos directos, Tsutomu Ohshima: - Mucha gente que lo conoció (al Maestro Funakoshi) me han hablado de su gran integridad. Esta integridad moral fue lo que lo diferenció completamente de otros karatekas. Algunas personas dicen "fue sólo pequeño" o "no era bueno
a) Historia del karate         b) Tipos de karate          c) Estilos del shotokan
 
 
 
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